¿Dónde queda la casa en la que residió?. Amigo lector callaoense; ¿Qué respondería usted?, yo creo que nos daría hasta vergüenza contestar. Hoy sabemos que esa casa ya no existen, en su lugar se erigen como monumento a la desidia y malagradecimiento sendos locales comerciales. Hace un año, en este mismo diario escribí un artículo titulado “Isidora se quedó sin su casa”, allí relato el triste epílogo de esas casa, que debió ser adquirida por la municipalidad y la gestión municipal de entonces (léase Coromoto), ser adquirida patrimonio cultural tangible y ser convertida en un museo para El Callao y su negritud, pero en efecto esa casa fue comprada por los “Turcos”, desde luego como también la compra de conciencias y a la vista cómplice de todos fue demolida y a nadie le importó un pepino. Eso ocurrió un año atrás, es decir, en el presente la vivienda tiene más de dos años desaparecida.
Un busto, estatua o monumento a la Negra Isidora es lo menos que El Callao puede ofrecerle a tan insigne personaje, sinónimo de su cultura y sus reivindicaciones, pero lo físico; como su casa de haber sido convertida en museo, hoy no está. Quien viene de otros lugares, no se llevará completamente el recuerdo de Isidora, de existir ese santuario y penetrar ese interior, otra cosa sería, porque la energía irradiada por sus paredes y ambientes, y la contemplación de aquel cuadro colgado con la foto de Isidora al lado del gran Pelé y de Leopoldo Sucre Figarella, sería el más preciado regalo que se le podría dar a la vista, a la emoción de cualquier turista o visitante. Pero aún estamos a tiempo, todavía se puede hacer algo, si se pone empeño y voluntad justiciera.
Yo sugiero algo y vendo la idea, eso dos locales modernos están allí, en el mismo espacio de la derrumbada casa de Isidora, también existen muchos registros iconográficos de esa casa y además se cuenta con las artes de la restauración. Qué tal, si esos locales se expropian o se adquieren, se pide ayuda a la oficina de patrimonio cultural del estado para que ellos dirijan y construyan la nueva fachada, respetando la originalidad exterior del cómo era, y entonces nos reivindicaríamos con Isidora, creando el museo Negra Isidora, en el mismo sitio donde vivió tan notable personaje y en donde nació la comparsa madre de los carnavales modernos de El Callao, que lo dio a conocer, no sólo por su oro, nacional e internacionalmente, sr. Flabistan. Solito esta es mi sugerencia, jóvenes y estudiantes profesionales de turismo de la UNEG núcleo local, allí les dejo esta propuesta motorícenla y emprendan una campaña para ese fin, al gobierno municipal y la Cámara Municipal involúcrense y sienten un precedente, rescaten la casa de Isidora, que con ello se estará rescatando la memoria de ese personaje ilustre.
Escrito por Ysac Rojas Gómez
Diario Nueva Prensa
viernes, 19 de febrero de 2010






